Aperitivos y entrantes

Rosca caprese

Montones de cajas, cajas y más cajas. Maletas por aquí, maletas por allá, bolsas de ropa por doquier… Sí, cocinicas, las mudanzas hacen mucha ilusión porque inicias una nueva etapa, pero son un sinfín de tareas, de eso que haces una cosa y te aparecen 10 más. Pero bueno, paciencia, poquito a poquito vamos avanzando y se ve la luz al final del túnel de cajas. ¡Que no es poco! Además, tengo una ilusión tremenda por hacer montones de recetas ricas en la preciosísima cocina nueva. Recetas que, por supuesto, irás viendo poco a poco por aquí. La que te traigo hoy viene perfecta para una comida rápida, un aperitivo para compartir, una cena diferente o porque sí, para disfrutarla y punto. La rosca caprese combina sabores deliciosos, es muy sencilla, rápida y te aseguro que la disfrutarás hasta la última miga. Vamos, que seguro que pocos días te estás preparando otra roca caprese. ¡Que ya nos conocemos, cocinicas!

Rosca caprese

Ingredientes

  • 1 rosca de pan
  • Filetes finos de pechuga de pollo
  • Tomate
  • 1 bola de mozzarella
  • Hojas de albahaca
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta

Pasos

1

Lava un puñado de hojas de albahaca, sécalas bien y ponlas en el vaso de la batidora. Añade un buen chorro de aceite de oliva, sal y pimienta y bate bien para que se integre.

2

Corta en rodajas finas el tomate y la mozzarella.

3

Abre la rosca y caliéntala en el horno con calor arriba y abajo y ventilador hasta que esté crujiente.

4

Mientras tanto, echa en una sartén un poquito de aceite y asa los filetes de pechuga con un poco de sal y pimienta.

5

Con un pincel de cocina, pinta el interior de las dos partes de la rosca con el aceite de albahaca.

6

Coloca los filetes de pechuga en la parte inferior de la rosca y pincélalos ligeramente con el aceite. Pon encima las rodajas de mozzarella y pincela ligeramente de nuevo. Por último, coloca las rodajas de tomate y cierra con la parte superior de la rosca.

Sugerencias y comentarios

Obviamente, además de en formato rosca, que está deliciosa, puedes utilizar el mismo tipo de receta para un bocadillo, un sándwich, usar el aceite de albahaca para una ensalada… Pero vamos, confío en que tu cabeza de cocinicas sabrá bien cómo sacarle el máximo partido.

Cuando batas el aceite con las hojas de albahaca, siempre se van a ver los trocitos de las hojas. No esperes que no se vea nada, porque acabará tu batidora echando humo y no conseguirás nada. No me seas cabezón, cocinicas, que con apenas unos segundos ya lo tienes listo.

Las cantidades no las especifico porque depende mucho del tamaño de la roca. Esta era pequeñita y dio como plato único para dos personas. Si es más grande, pues tan sencillo como añadir más cantidad de ingredientes.

Dime que no te entran ganas de hincarle el diente nada más ver el trozo. Con la mozzarella ligeramente fundida, el aceite de albahaca, la carne tierna… ¡Voy a preparar una pero ya! Como siempre, sabes que tienes las puertas abiertas del Instagram y del Facebook de Fresas y Aceite para comentar lo que quieras.

¡Hasta pronto, cocinicas!

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