Postres y tartas

Pudin de magdalenas

¿Ganas de un postre fresquito, fácil y muy rico? Este pudin de magdalenas cumple con los tres requisitos. Requiere muy poco tiempo de preparación y el horno se encarga de lo demás. En un rato tendrás un postre estupendo para tus invitados, para disfrutarlo en casa en familia o para ti, que tú lo vales. A todos se nos han quedado olvidados en el armario magdalenas que no nos vamos a comer, o restos de bollería o de pan duro. ¡Pues aprovecharlo así es una gran opción, cocinicas! Que cuanto menos tiremos a la basura en la cocina, mejor que mejor. Te aseguro que vas a disfrutar este pudin y que igual coges luego “un trozo finito más, que me ha sabido a poco”. ¡Vamos a por él!

Pudin de magdalenas

Raciones: 8

Ingredientes

  • 600 ml de leche
  • Cáscara de limón
  • Cáscara de naranja
  • 2 palos de canela en rama
  • 4 cucharadas soperas de azúcar
  • 4 huevos
  • 6 magdalenas
  • Caramelo líquido

Pasos

1

Pon en el fuego la leche con la cáscara de limón y de naranja, el azúcar y la canela en rama. Cuando arranque a hervir, retírala del fuego, quita las cáscaras y la canela y deja que se enfríe.

2

Mientras tanto, echa caramelo líquido en el fondo de un molde.

3

Bate los huevos. Añade la leche aromatizada batiendo hasta que se integre. Parte las magdalenas en trocitos y añádelas. Mezcla bien.

4

Viértelo todo en el molde y colócalo en una fuente honda de horno.

5

Añade un par de dedos de agua a la fuente y hornea el pudin al baño maría a 180º durante 40 minutos.

6

Guarda en el frigorífico al menos 4 horas, pero mejor de un día para otro.

Sugerencias y comentarios

En este caso, he utilizado magdalenas, pero tú puedes utilizar lo que más te apetezca o tengas por casa: pan duro, sobaos, croissants… ¡Admite de todo y siempre queda rico!

Respecto a la leche, la que suelas tomar. Yo lo hice con semidesnatada, pero con entera o desnatada queda estupendo igualmente. Incluso puedes probar con otro tipo de leche como de soja o de almendra. ¡No dudes en decirme qué tal está con ellas!

Intenta que las cáscaras de limón y naranja no lleven nada de blanco, porque amarga mucho la leche y estropearía el postre, lo que sería una pena.

Cuidado con el baño maría, que no quiero que te quemes las manos, cocinicas. Sí, yo sé que te manejas bien de sobra, pero toda precaución es poca, te lo digo por experiencia. Así que venga, que se note ese pulso de cirujano.

Si te animas a prepararlo, espero tus comentarios sobre la receta. Puedes seguir toda la actividad en la página de Facebook y en el Instagram de Fresas y Aceite. Poco a poco, somos ya un buen puñadito de cocinicas y sois todos bienvenidos.

¡Hasta pronto, cocinicas!

1 comentario

  • Responder
    María Carmen
    25 septiembre 2020, 13:04

    Tiene una pinta estupenda, tiene que estar buenísimo

  • Deja un comentario

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