Salsas

Pesto de albahaca

Voy a contarte un secreto, cocinicas. Y uno importante, además. Algo que mucha gente desconoce, sobre todo en el mundo de los estudiantes. Venga, ahí va: puedes hacer la pasta de más formas aparte de echándole tomate frito encima como si no hubiera un mañana. ¿En serio? Pues claro que sí, cocinicas, hay que abrir horizontes con la comida y el mundo de la pasta es uno de los más amplios y que más cosas admite, así que a disfrutarlo sin miedo, como un buen pasta lover. Por eso hoy te traigo una salsa muy famosa, deliciosa, facilísima de preparar y que te servirá para variar de la clásica boloñesa. Apúntala bien, porque el pesto de albahaca es una auténtica ricura. Maravillas de la cocina italiana… Y no solo puedes usarla para un buen plato de pasta, también puedes añadirla a una ensalada, para acompañar a una carne, darle alegría a un bocadillo… ¡Las opciones son infinitas! Ya iré dejando por el blog ideas y recetas para sacarle todo su partido. Además, con lo fácil que es prepararte esta rica salsa en casa, no quiero volver a ver que coges un bote de estos que viene ya preparada… ¡Una torta te doy en las manos! Ahora ya sabes lo que toca, ¿verdad? Efectivamente, a probarlo en casa. ¡Te encantará!

Pesto de albahaca

Raciones: 2

Ingredientes

  • 25 gr de hojas de albahaca
  • 15 gr de piñones
  • 25 gr de queso parmesano
  • 10 gr de queso pecorino romano
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal gorda
  • ½ diente de ajo

Pasos

1

Ralla los quesos y resérvalos.

2

Lava las hojas de albahaca y sécalas bien.

3

Añade en el vaso de la picadora el medio diente de ajo con un poquito de sal gorda y tritúralo durante 4-5 segundos.

4

Añade los demás ingredientes a la picadora en el orden siguiente: la mitad de las hojas de albahaca, los piñones, los quesos, el aceite de oliva, las hojas de albahaca restantes y un poco más de sal.

5

Tritúralo todo junto a velocidad media-baja con golpes breves, de un par de segundos, hasta que se quede con la textura que prefieras.

6

Reserva la salsa en un cuenco hasta el momento de servir.

Sugerencias y comentarios

Tanto el parmesano como el pecorino romano los puedes encontrar en cuñas en grandes supermercados sin ningún problema. Ventajas de la vida moderna, cocinicas. No obstante, si ves que no encuentras el pecorino, puedes sustituirlo por un queso de oveja curado.

Lo suyo sería que prepararas la salsa un par de horas antes de cocinar la pasta para que se integren bien todos los sabores. No es necesario que la guardes en el frigorífico. Con que la dejes a temperatura ambiente tapada con papel film es más que suficiente.

Y como siempre, la regla de oro de todo cocinicas que se precie: cuanto mejor sea la calidad de los ingredientes, más rica te quedará la salsa. Parece una obviedad, pero todos los platos cambian dependiendo de la calidad del producto y no siempre pensamos en ello. Así que ya sabes, cocinicas, mucho ojo en la compra y te aseguro que te chuparás los dedos.

Si a ti te apetece poner más cantidad de una cosa o menos de tal otra, ya sabes que la cocina es un mundo libre, así que a experimentar hasta que des con la proporción que más te guste. ¡Todo es probar, cocinicas! Y si quieres para más personas, solo tienes que aumentar proporcionalmente las cantidades, así de sencillo.

¿A que es sencillísimo? Pues ya estás tardando en ponerte manos a la obra, cocinicas. ¡Está delicioso! Recuerda que puedes pedir la receta que más te apetezca para la sección ¡Oído cocina! Y como siempre, tienes las puertas abiertas del Instagram y el Facebook de Fresas y Aceite para enterarte de todo lo que se cuece por aquí.

¡Hasta pronto, cocinicas!

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