Aperitivos y entrantes

Galletas de parmesano y aceitunas

Una de las reglas de oro en la cocina es bien clara y se debería cumplir a rajatabla: no se tira nada. Digo debería, porque muchas veces acabamos tirando alimentos porque se ponen malos y demás. La organización es clave, cocinicas. Hay que preparar el menú pensando en lo que tenemos en casa y en lo que nos hace falta, no ir a comprar sin ton ni son. ¡No es tan difícil! Esta receta la hice porque tenía un trozo de parmesano aburrido en el frigorífico, ya que había sobrado de un risotto. Me apetecía preparar algo diferente, así que cotilleando por aquí y por allá, di con la receta de estas galletas. ¡Y salieron buenísimas! Como picoteo quedan de maravilla, con la bebida que queramos nos damos un capricho estupendo. Y el aroma que dejan mientras se hornean te hace la boca agua. ¡Anímate a prepararlas!

Galletas de parmesano y aceitunas

Ingredientes

  • 200 gr de harina
  • 110 gr de queso parmesano
  • 110 gr de mantequilla
  • 1 yema de huevo
  • 1 lata de aceitunas negras sin hueso
  • Sal
  • Orégano

Pasos

1

Saca la mantequilla del frigorífico que se vaya atemperando. Ralla el queso parmesano con la parte gruesa de un rallador, no hace falta que te quede muy fino.

2

En un bol amplio, añade la harina, el parmesano, la mantequilla blandita y una pizca de sal. Mezcla bien con las manos hasta integrarlo todo. Añade la yema de huevo y vuelve a mezclar.

3

Amasa en la encimera de la cocina hasta que esté todo perfectamente integrado. Dale forma de bola a la masa, líala en papel film y la metes en el frigorífico 15 minutos.

4

Mientras se enfría la masa, corta las aceitunas negras en rodajas.

5

Saca la masa del frigorífico y extiéndela entre dos hojas de papel sulfurizado con un rodillo. El grosor perfecto es de unos 5 mm.

6

Corta la masa con un cortapastas o con lo que tengas a mano y coloca las galletas en una bandeja de horno con papel sulfurizado. Amasa de nuevo el resto de la masa y repite los dos últimos pasos hasta acabar con toda la masa.

7

Precalienta el horno a 180º. Coloca rodajas de aceituna encima de cada galleta presionando un poco para que se incrusten en la masa. Luego, espolvorea orégano por encima.

8

Mete las galletas en el horno durante 15-20 minutos, hasta que estén doradas. Cuando las saques del horno, déjalas en la bandeja unos 5 minutos y luego las pones sobre una rejilla para que se enfríen del todo.

Sugerencias y comentarios

Si en el momento de amasar, ves que la masa se queda muy seca, puedes añadir un poquito de agua. Pero un chorrito pequeño, no más. Conforme vayas amasando, te resultará más fácil.

Como siempre te digo, cada horno es un mundo, cocinicas. Vigila las galletas que no vayan a tostarse de más, chamuscadas pierden bastante, lógicamente.

Estas galletas quedan más ricas cuanto más finitas son, lo perfecto sería unos 5 mm de grosor. ¡A darle bien de brazo con el rodillo! Procura que se queden todas más o menos con el mismo grosor para que se hagan a la vez y no tengas unas bien morenas y otras paliduchas.

Como salen muchas, puedes guardarlas sin problema en un recipiente hermético, aguantan unos cinco días. Ahora, otra cosa es que los aguantes tú, cocinicas.

Si las haces, coméntame qué te parecieron. Ya verás como te convencen. Por supuesto, también estás invitadísimo a visitar la página de Facebook y en el Instagram de Fresas y Aceite.

¡Hasta pronto, cocinicas!

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